Trucos para hacer deporte cuando no tenemos tiempo

Hoy en día, parece que todos andamos corriendo, y las razones parecen estar más que justificadas. Hay que trabajar duro pues el dinero no alcanza, la mujer ha asumido más roles pues no ha abandonado a los clásicos, como la maternidad y las tareas domésticas. También hay que estudiar y la realidad indica que muchas veces hay que hacerlo junto con el trabajo.

Sea cual sea el caso, el tiempo nos resulta escaso. Pero ¿en verdad no podemos hacernos un espacio para practicar algo de deporte? Todos sabemos lo saludable que es, pero además algo muy importante: la actividad física otorga un “plus” de energía, que precisamente podría ayudarnos a rendir más y mejor en todas las demás tareas. ¿Cuál es el truco? Te lo contamos.

Claves para encontrar tiempo y hacer deporte

  1. Encontrar el deporte justo. Lo primero es elegir la actividad física que mejor se adapta a tu situación. De esa forma será sostenible en el tiempo. Si por ejemplo, tus recursos económicos son ajustados y no tienes horarios flexibles, el running puede ser una excelente opción. Correr es barato y lo puedes hacer en cualquier momento, pues depende exclusivamente de ti, y eventualmente del clima.
  1. Agregar al deporte como una tarea más. Los hombres somos hijos del rigor, y funcionamos bajo “obligaciones”. Una forma de “obligarte” a hacer deporte, es anotarte a un gimnasio temprano en el día, es decir, antes de comenzar con tu rutina diaria. Al principio podrá costarte, pero una vez que adquieras el hábito verás que casi automáticamente lo harás. Si pagás, te dolerá perder las clases. Darle un tono de responsabilidad te ayudará a que lo asumas como tal.
  1. Aprovechar espacios “claves”. Si bien puedes verlo como una práctica “no formal”, subir por escalera en lugar de tomar ascensor es una actividad física. Por ejemplo, si trabajas en una oficina de un piso alto, haz de cuenta que el ascensor no existe, y utiliza las escaleras cada vez.
  1. Crear tu propio gimnasio en el trabajo. Quizás te suene descabellado, y por supuesto que también depende del trabajo que tengas, pero hay opciones más que interesante. Si es posible, coloca algunos pequeños aparatos en tu lugar de trabajo. Por ejemplo una colchoneta liviana en la que puedes hacer abdominales, un banquito pequeño en el que puedes subir y bajar muchas veces. También puedes conseguir un caminador plegable, en el que puedes caminar o trotar. La clave es que puedas implementar pequeñas series y sea de forma repetitiva. Puedes aprovechar tiempos de descansos o quedarte unos minutos después del trabajo. Será más sencillo que trasladarte a un gimnasio.
  1. Leer y hacer bicicleta. Estas dos actividades se combinan perfectamente en una bicicleta fija. Es ideal para quienes estudian pues pueden aprovechar el tiempo para hacer las dos cosas.
  1. Hacer pesas y mirar televisión. A todos nos gusta mirar algo de televisión, especialmente cuando llegamos del trabajo o del estudio. Combinar esta actividad con una rutina de levantamiento de pesas, de brazos por ejemplo, es perfecto. Es más, el esfuerzo de levantar las pesas se verá disminuido frente al entretenimiento de ver televisión.
  1. Elegir una actividad recreativa estratégica. ¿A qué nos referimos? Todos, y es completamente natural nos gusta recrearnos y divertirnos. En general eso nos cuesta menos que hacer deporte. Si te gusta la música por ejemplo, puedes escoger un ritmo de intenso movimiento, y practicarlo de forma sistemática.

Para todos estos consejos, puedes ayudarte con la opinión de un entrenador y elegir las actividades específicas. Lo importante es que seas consciente de la importancia del deporte y que le des un espacio importante en tu vida. La creatividad y el ingenio harán el resto.

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