Entrenar en las cuestas: una gran ventaja

Las cuestas son duras y en todos los órdenes de la vida. Sin embargo, la persona que adquiera un buen entrenamiento en superar cuestas, será capaz de superar cualquier obstáculo. Y por supuesto que esto también aplica a los corredores.

¿Qué gano verdaderamente en las cuestas?

Un corredor que entrena en cuestas gana potencia aeróbica. Esto se traduce en mayor velocidad y mayor fuerza. Al poco tiempo de entrenar en cuestas sentirás que tu capacidad cardiovascular será mayor.

Las articulaciones se ven muy favorecidas con el esfuerzo ascendente, especialmente los tobillos. Los cuádriceps se ver más tonificados, y como consecuencia la zancada es mayor.

Si estás en una etapa de entrenamiento duro, y se aproxima una competición entonces considera este ejercicio como parte de la rutina de entrenamiento.

¿Cómo entreno en las cuestas?

Correr a lo largo de una pendiente ascendente hace que la postura de nuestro cuerpo cambie. Esto implica que tengas en muy en cuenta lo siguiente:

  • Los músculos lumbares y abdominales deben estar lo suficientemente tonificados, para no sobrecargar a otras partes del cuerpo. Por tanto, si aún no has hecho ejercicios específicos para esas zonas, es momento de comenzar.
  • Zapatillas de correr adecuadas. El suelo sobre el que corres estará cambiando permanentemente. Sería bueno que usarás una zapatillas de medio talle más al que usas habitualmente, de manera que tu pie tenga más movimiento.
  • Las bajadas son aparte. Claramente que bajar no es lo mismo que subir, y para un corredor implica mucho más técnica. Al comienzo puedes ayudarte con un circuito en zig zag, hasta que vayas adquiriendo más práctica. Es en este punto, donde los corredores con buena técnica sacan la mayor ventaja de tiempo, durante una carrera.

¿Estás listo para comenzar?

 

 

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