Lo que todo corredor debe comer

Correr es uno de los deportes que más energía demanda. Ya sea para disfrutarlo de mejor manera, o lograr tiempos más competitivos, la alimentación es clave. Conocer qué y cuánto comer es vital.

Cuando corremos, nuestro organismo emplea esencialmente carbohidratos y grasas para producir ATP (adenosintrifosfato). No es necesario memorizar este nombre, solo comprender cómo es que nuestro organismo funciona.

Después de cierto tiempo, y cuando esta reserva se ha agotado, el organismo comienza a demandar otros nutrientes. Aquí llegan las proteínas. Esta secuencia nos da la pauta de cuál debe ser la alimentación en función de la etapa en la que estamos.

Para una carrera debiéramos reforzar la dieta en carbohidratos y ácidos grasos poliinstaturados. Para los entrenamientos, asegurarnos que la fuente de proteínas esté cubierta.

Ahora pasamos concretamente a los alimentos que mejor cubren esta demanda:

  • Cuanto más frutas y más frecuentemente consumas, mucho mejor. La fruta, además de aportar vitaminas, minerales y fibra, tiene una enorme ventaja respecto a otros alimentos: es de muy fácil absorción.
  • Carbohidratos complejos. Es fundamental, que justo antes de correr puedas estar seguro de tener una buena reserva de carbohidratos. De lo contrario, los calambres y la fatiga no tardarán en llegar. ¿Por qué? Porque si tus carbohidratos no son sufcientes tú cuerpo pasará al siguiente nivel de consumo: las proteínas. Y es exactamente aquí, en donde la masa muscular entra en acción.

Entre los carbohidratos principales, se destacan el arroz, los tubérculos y la pasta.

  • Proteínas de alta calidad. Lo de alta calidad no es un detalle. Comer una hamburguesa no es consumir proteína de alta calidad. Carnes magras y carnes blancas, como el pollo por ejemplo, son las ideales.

Existe mucho más acerca de cuál es la alimentación que un corredor debiera seguir. Pero estas tres fuentes de energía consituyen el punto de partida.

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